Nueva empresa de bienes raíces hace su debut en Darien
Por Susan Chaves
5 de febrero de 2004

Para el propietario David Epprecht, el nombre describe perfectamente a su negocio de apenas un mes. "Quería una empresa que no girara alrededor de Dave", comenta Epprecht, "Busqué crear una denominación para la empresa que no se tuviera que basar en el nombre de alguien, sino en el objetivo real, encontrar bienes raíces". Como agente de bienes raíces con licencia desde hace 10 años, Epprecht sabe bastante sobre el negocio. Comenzó a trabajar en enero de 1994 para Pollock & Williams, que luego se fusionó para convertirse en William Raveis

Epprecht siempre quiso trabajar por su cuenta hasta que finalmente, acompañado por sus propios ideales sobre el negocio y algunos colegas, dio el gran paso. Irónicamente, instaló su negocio en Corbin Drive, en las oficinas que antes ocupaba su antiguo empleador. "La decisión de hacer esto realmente se terminó de definir en una semana", afirma Epprecht. "Pero toda mi vida había pensado en hacerlo." Con tantas oficinas de bienes raíces en Darien, ¿no lo ponía un poco nervioso pensar abrir otra? "Confiaba en que nos iba a ir bien," cuenta Epprecht, ex-residente de Darien que ahora vive en Rowayton con su mujer y dos hijos. "Empezar un negocio siempre es como hacer una apuesta; pero creo que contamos con las herramientas necesarias para tener éxito." Y también cuentan con una filosofía diferente. Epprecht ha montado su empresa alrededor de un concepto de equipo, lo que significa que los 11 agentes con licencia de la oficina están informados de los clientes y las propiedades de los otros agentes, a diferencia de la práctica más común en la mayoría de las agencias de bienes raíces, donde cada integrante trabaja en forma independiente en una tarea específica.

"Esto nos permite ofrecer un mejor servicio al cliente," afirma Epprecht. "Para nosotros, todo gira alrededor de las necesidades del cliente, no de lo que es mejor para el agente". Otra cosa que también funciona para los clientes es el acceso que tienen a través de la página web de RealtyQuest a los listados de anuncios diarios de los condados de Fairfield y New Haven. Los clientes, algunos de lugares tan lejanos como Ohio, California e incluso Australia, también reciben correos electrónicos y listados directos con las propiedades en las que podrían estar interesados. Epprecht piensa que esta perspectiva "da mayor poder" a sus clientes. "Estoy convencido de que hay que informar a los clientes sobre lo que está sucediendo en ese momento en el mercado de bienes raíces", afirma. "Fortalece la confianza de los clientes y así se sienten más cómodos para actuar en el momento adecuado. Además, elimina mucho del trabajo de encontrar una propiedad y hace el negocio más divertido". Además, Epprecht ha facilitado las cosas para los agentes que trabajan con él al proveerles el equipo y la tecnología más avanzada que necesitan, sin cargo alguno. La mayoría de las empresas cobran a sus agentes por la computadora, el escritorio, el acceso al correo electrónico, Internet, la base de datos y el correo y acceso directo a posibles vendedores y compradores.

"Considero que es mi responsabilidad brindarles todo eso y, a cambio, ellos trabajan más duro para asistir a los clientes en beneficio de la empresa," dice Epprecht. "No estamos para contar centavos". Lo que sí están haciendo es competir con empresas mucho más grandes que RealtyQuest. Pero su empresa, a diferencia de los competidores locales, se especializa en bienes raíces en los condados de Fairfield y New Haven. De hecho, su empresa ha vendido 85 propiedades en áreas como Orange, Stratford y New Milford así como en Darien y New Canaan. En la actualidad tiene en cartera propiedades en Delafield Island, Edmond Street y West Ave., para nombrar sólo algunas. "Cuando alguien recurre a nosotros, hacemos el recorrido con ellos hasta el final. No los enviamos a otro agente sólo porque quieren vivir en otro lado", declara. "Esa actitud de 'lo haremos' es realmente refrescante". Igualmente refrescante es su nuevo trabajo. Epprecht dice que es como volver al antiguo lugar de trabajo y darse cuenta de cuánto más contento está ahora. "Siento como si me hubiera quitado un peso de encima", afirma. "Siento que finalmente he alcanzado el objetivo, se ha hecho realidad el sueño de comenzar mi propia empresa y ahora puedo concentrarme de verdad en trabajar." Lo que más me gusta de lo que hago, agrega, es "ayudar a las personas a encontrar un lugar que amen."
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